lunes, 25 de junio de 2012

Pues ya está...


Las palabras son hermosas, pero son solo eso: palabras.

 Las palabras vienen y van... Siempre ha sido y siempre será así.  
Por otro lado, no entiendo como la gente es capaz de decir algo malo de ti cuando hace unos días hablaban maravillas. Que rápido cambian de opinión. Yo no entiendo nada... Lo entendería si hubiese sido distinta antes y ahora, pero siempre he sido la misma.
Luego te tachan de "victimista" por decir lo que sientes, expresarte y desahogarte en tu propio blog... 


Llámenme víctima si quieren, pero tengo que decir que me duele que alguien que quiero, y que supuestamente me quería también, sea capaz de calificarme así o pensar esas cosas de mí cuando yo, creo, no le he dicho ningún comentario de ese tipo, hiriente y "tachante". Y si tratar mal a alguien es decirle lo que pienso, pues bueno... entonces habré tratado mal a todas las personas que estuvieron en mi vida y a las que hoy en día están en ella, y seguiré haciéndolo, porque cuando algo no me guste lo diré siempre del mejor modo que sepa; igualmente espero que los demás sean capaces de decirme a mi lo que no les gusta de un modo pacífico y respetuoso.

 En cierto modo me hace gracia, porque estás callándote las cosas para no hacer daño y cuando ya las dices porque no puedes callártelas más y las sueltas... te lo recriminan. ¿Fui tonta por mirar tus fotos una y otra vez imaginándote aquí, por pensar en ti cada noche o por releer conversaciones bonitas para fingir que no te fuiste?

 Me llamaran víctima por esto, seguramente, pero me da igual. No voy a dejar de hacer cosas que me gustan, como es en este caso escribir lo que pienso y siento, por el simple hecho de que a alguien le parezca que es por otras causas poco nobles, equivocándose. Así que supongo que seré una víctima toda mi vida, porque toda mi vida expresaré mis emociones, no solo cuando sean buenas, sino también cuando sean malas. Lo siento por tener personalidad propia...

 Y yo sé que no soy perfecta, que cometo fallos muy a menudo, pero soy humana, y aún así sé afrontarlos y asumir las consecuencias. Y sé mis debilidades, de sobra. No solo veo lo malo de los demás, también lo mio propio... Pero de los demás también veo lo bueno, al igual que en mí. Así que no sé qué tienen que decir de que empiece a ver en mi misma los fallos y dejar de buscarlos en los demás... Además, siempre he intentado ver lo bueno y animar a que eso bueno salga a flote para que así se pudiera demostrar todo lo fantástico que hay dentro de alguien... Pero bueno... Cuando nos ponemos las gafas de lo negativo solo veremos eso.

 Nunca he sido de poner verde a alguien por el simple hecho de que algo sale mal. Solo cuando se han pasado mucho, o cuando esas personas se han metido mucho conmigo, he reaccionado hostilmente. Pero por lo general no estoy acostumbrada a ello, así que ahora no será distinto porque yo tengo unos sentimientos por esa persona que me impiden hacerlo. Y repito, puedo decir lo que pienso; eso no indica que aunque esté desilusionada o sea capaz de decir lo malo haya olvidado lo bueno. Los demás no sé. Pero supongo que es más fácil mirar a otro lado y sacudirse las manos. Y ya está. Te piden que luches pero luego son los demás quienes no luchan y dicen adiós. Eso es lo que no entiendo, y sé que jamás lo entenderé, porque alguien que te quiere lucha, y no deja de lado ese sentimiento escudándose en cuatro cosas malas y dos horas de conversaciones influyentes. 
 Sí, quizás soy difícil de llevar, pero siempre he aguantado los retos difíciles mejor que mucha gente que he conocido y siempre he dado todo lo bueno que podía dar de mí misma. Y digo "que podía" porque tampoco las circunstancias son las ideales.

 Creo que esto es lo último que escribiré sobre el tema... Ya no hay nada más que pueda decir, porque diga lo que diga no me creerán y lo llevarán por el lado malo, así que nada... Supongo que aquí se acabó todo. Y no, yo no quería que esto acabara así... Siento si te decepcioné...

Cuídate mucho...

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