martes, 10 de julio de 2012

Felicidad sin orgullo

Supongo que muchas veces la gente pierde cosas que ama por orgullo: un trabajo, una oferta económica que te convenía, una pareja, un amigo, un hermano, tus propios sueños,...


¿Hasta qué punto el orgullo puede afectarnos? ¿Es tan poderoso como dicen? ¿Es tan necesario como creemos?

Creo que es más fácil, en todos los aspectos de la vida, dejar a un lado el orgullo, aunque sin abandonar nuestra dignidad. Lo que quiero decir es que... a veces hay que elegir entre llevar la razón y perder a alguien, o... callar, perdonar, o lo que sea, mientras intentas ser feliz sin pensar en las cosas malas que han podido pasar. No veo justo que alguien... pierda su oportunidad de ser feliz simplemente porque alguien dijo algo en un mal momento, o porque alguien cometió un fallo. Son cosas que veo y que me dejan... pensativa; es algo triste.

 Está claro que el mundo, desgraciadamente, no es una utopía donde todo es perfecto y todo el mundo puede ser feliz fácilmente. La felicidad hoy en día quizás cuesta demasiado, más de lo que estaríamos dispuestos a pagar. Pero...¿acaso no es algo lo suficientemente grandioso como para darlo todo por ella?




No dejen de luchar por lo que aman, quieren, o necesitan. El mundo requiere de gente que dejen todo a un lado, incluido el orgullo, y den lo impensable por ser felices.




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