jueves, 8 de noviembre de 2012

Sendero de Estrellas

Por este arduo camino sigo, me mantengo fuerte y no me desanimo.
Las palabras en el aire, las aves en el suelo,
sentimientos extraños que a ratos anhelo.
Pero no. Aquella oportunidad ya se perdió, eso se decidió
cuando marcharme me pidió.

Y ahora a ratos pienso, y a otros ratos no soy yo.
Porque todas las cosas no las controlas, 
esta vida escapa a nuestros cálculos.
Cálculos imaginarios que contradicen la idea de estar a solas,
porque solo corremos en círculos...
Pero entonces el cielo llama y tú respondes,
no huyes, no te asustas, no te escondes, 
...solo contestas.

Haces caso a esas protestas
que tu corazón te transmite de a poco, 
de la misma manera que todos los locos
obedecen a sus locuras, a veces selectas.
Pongo un pie delante y luego otro paso más, por esta fina línea
que marca la idea de cordura, 
y de realidad.
Miles de chispas iluminan mis pasos, como si la electricidad
supiera qué quiero y quién soy; mi sendero ella me jura.

Y así, me ilumina y me levanta,
dibuja una vía láctea hacia el gran universo,
flotan mis pies y noto que la brisa fría canta.
Las estrellas beso.
A ratos las nubes me dejan ver una estrella que brilla,
el silencio la matiza en un cuadro de amatista y, 
cerrando los ojos a lo adverso,
descubro un mundo torcido y mezclado entre besos y maravillas.


El color de lo extraño, ¿cuál es?
Escribiendo desvaríos que nadie puede entender;
es la única forma que me permite renacer una y otra vez.
Es difícil de entender, pero no es relevante, pero es importante saber.

Y ante una pregunta, una respuesta indecisa.
O quizás no tanto:
ante una batalla perdida, siempre queda una conquista.

Ir a otro mundo, y jamás volver de él,
que el tiempo se pare y que la eternidad se congele en un solo punto,
en un lugar de mi limbo donde poder estar juntos.

Porque el Ying y el Yang, son distintos y opuestos,
pero extrañamente se complementan y, sin darse cuenta,
no se puede ignorar. 

La esencia no es escapar,...
No consiste en mirar atrás o retornar, no trata de hacerse daño o de llorar,
consiste en no tirar la toalla y luchar.
Y aunque las mentes ignorantes son susceptibles de mal pensar, me dará igual.
Voy a ser egoísta, voy a ser egoísta,...
para no dejarte atrás.

En eso, querida Alma, consiste la felicidad.




















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