lunes, 18 de febrero de 2013

Miedo...

 El miedo... El miedo siempre está presente, da igual el sexo de la persona, da igual el lugar donde viva, dan igual sus valores,... Todo da igual; ni si quiera es relevante que se sea o no valiente, pues hasta el más valiente es capaz de albergar los miedos más atroces.
 Hay personas que tienen miedo a las arañas, a las alturas, a la soledad, a la muerte..., incluso al amor...
 Al fin y al cabo, ¿quién no tiene miedo a salir herido?

 Hay miedos para todos los gustos, como si de una amplia gama de colores se tratase. Preocupante o no, quién sabe.
 Lo peor de los miedos es que son casi incontrolables, son algo automático, innato, un mecanismo de defensa que emplea la propia naturaleza para intentar protegernos del peligro y del dolor.

 Les diré algo...: El miedo puede no ser controlable, pero si puede ser vencido. 

 El secreto no es controlar tu miedo, es vencerlo.   
 "Es fácil decirlo, pero la tarea no es tan sencilla" pensareís. 
 "Razón por la cual nuestros esfuerzos deben ser mayores" os respondo a vosotros y a mí misma. 

 No podemos ni debemos dejar que el miedo controle muestra vida, nuestros pensamientos y nuestros actos.  Estoy segura de que mucha gente no lo entenderá,... No entenderá los por qués que nos impulsan a todo ello, pero eso es algo que solo un@ mism@ conoce. 
 El miedo solo engendra más miedo y, por muy justificados y lógicos que sean nuestros argumentos, no deben ser razón suficiente para dejar que creen conflictos innecesarios. Y es que no hay nada más horroroso que vivir con miedo y pensar en que algo malo puede ocurrir.

  El miedo no es otra cosa que la intención de evitar situaciones repetidas anteriormente, y que no fueron gratas, que nos hicieron daño. 
 Debemos tener presente..., muy presente, que no todas nuestras vivencias se dan en el mismo tiempo, con la misma persona, ni en las mismas circurstancias. Y sí, aún así es difícil.
 Pero supongo que quedándote en la madriguera de tus pensamientos negativos, bien protegid@, no solucionas nada. 

 A veces, sin embargo, tengo ganas de meterme en ella y no salir de ahí... Sumida en mi propio círculo vicioso. Pero entonces es cuando surge en mi mente: Y si..."

Y si resultara que llega a tí la cura para tus miedos....
Y si rechazas, por miedo, a la persona que iba a ser tu media naranja...
Y si te pierdes los mejores años de tu vida tratando de evitar males que nunca pasarán...
Y si no das todo de ti por miedo a no estar a la altura y pierdes lo que siempre quisiste...
Y si no lo intentas por miedo a fallar en algo y resulta que lo hubieses conseguido de haberlo intentado...

 Son muchos los "Y si...", pero solo hay una respuesta lógica...

¿Tienes miedo a las arañas? ¡Bien! Entonces pon una tarántula en tu mano.
¿Tienes miedo a las alturas? Un salto en paracaídas podría venirte muy bien.
¿Tienes miedo a que te hagan daño en el amor? Vale..., entonces dalo todo cuando sientas lo que creas que hay que sentir.

 Si no quieres perder lo que quieres ganar, si no quieres renunciar a los mejores momentos de tu vida o a las oportunidades más gloriosas, si no quieres dejar escapar a esa persona especial, si no quieres ser pres@ de un miedo irracional impuesto por la maravillosa pero dura naturaleza,... Entonces usa tu libre albedrío. 

 Sé fuerte y despréndete de aquello que no te deja disfrutar, aquello por lo cual muchas personas se van de tu vida sin darte siquiera tiempo a luchar, aquello por lo que no intentaste algo con todo tu esfuerzo porque estabas seguro de que te harían daño de nuevo, despréndete de aquello que te hacía huir cuando tenías que correr hacia adelante, a la aventura...

 Desprendámonos de eso llamado "miedo" y seamos felices.

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